jueves, 8 de enero de 2009

Última etapa: Días 1 y 2

Bueno, después de las vacaciones, donde no ha habido mucho que contar, ya estoy de nuevo en Stuttgart para empezar el final de mi estancia aquí. Precisamente ayer volví en el mismo avión exactamente en el que llegué aquí por primera vez hace casi cuatro meses.

Me queda algo más de un mes, no se exactamente cuanto, todo depende de la fecha en la que consiga un vuelo baratito para Málaga, pero la habitación la tengo sólo hasta el 28 de Febrero por lo que no me queda mucho más de mes y medio que hay que aprovecharlos al máximo, lástima que la mayoría de la gente empiece ahora sus exámenes.

Yo precisamente espero terminar dentro de unos horas extraoficialmente mi licenciatura (por si el curso de alemán que hice al principio no me lo convalidan), digo extraoficialmente porque luego hay que enfrentarse a la burocracia de la Universidad de Málaga, miedo me da.

Bueno y me fui con todo nevado pero con esa sensación de "¿esto es el temido invierno alemán?", alguien debió escucharme y darme una sorpresa a mi llegada porque hasta los lagos, que hasta el momento sólo habían tenido una pequeña capa de escarcha, esta vez tenían una capa de nieve encima que esta mañana había unos niños quitando par apoder patinar encima.

En cuanto a los planes de cara a este tiempo que me queda aquí, pues ya tengo confirmado que entre el 4 y el 7 de febrero nos vamos a Berlín, no puedes venir a Alemania e irte sin conocer la capital. También tenemos ahí algo pendiente para la semana que viene a Luxemburgo y Bélgica, a ver si sale.

Ahora me voy a repasar la presentación que tengo que hacer en inglés esta tarde, os dejo algunas fotos del aspecto que tiene el campus ahora a -6ºC pero con un día completamente despejado y soleado (por pocas horas, porque aquí siegue siendo de noche a media tarde).

Un saludo.


Todo lo que hay más allá del banco es el lago grande del campus


Este es el lago pequeño que encima se puede andar por encima sin ningún problema porque la capa e hielo queda más abajo

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Día 91: Tres meses después, y resumen

Bueno, antetodo pedir disculpas a los que seguís el blog porque lo tengo muyyy abandonado, la verdad es que no he tenido deasiado tiempo estas últimas semanas entre una cosa y otra. Hoy hago mi tercer mes aquí, y aunque lo repito en cada post mensual, parece mentira que haya pasado tan rápido el tiempo.

En mi último mensaje hablaba sobre el Mercado Navideño, y la verdad que entre eso, las fiestecillas y la visita de mis padres han hecho que la última semana haya pasado volada. Hace dos fines de semana decidí descansar y no viajar. Mis compañeros de la HdM se fueron con el blind booking a Vienna y Leipzing y preferí quedarme aquí para retomar un poco la fiesta en Stuttgart. El viernes salimos al centro y el sábado tuvimos fiesta en el Sansi Bar organizada por Andrea, Andrés, Nacho y Paco, y la verdad es que estuvo de lujo, de las mejores que he pasado aquí.

La semana también se me pasó rápida preparando la llegada de mis padres. Estaba prevista para el jueves y entre hotel, organizar viajecitos, las comidas y tal, se me pasaron rapidísimos los tres primeros días de la semana pasada. Llegaron el jueves a las 16.00 horas, me hizo mucha ilusión verlos casi tres meses después.

Dejamos las cosas en el hotel del campus, les enseñé un poco mi hábitat natural y fuimos al centro. Los mercados navideños de la región nos dieron mucho juego durante el fn de semana.

El viernes fuimos a una de las ciudades que más ganas tenia de conocer desde que llegué: Heidelberg, aunque parecía que no, al final el tiempo aguantó y pudimos ver tranquilos la ciudad y comer en un buen restaurante comidas típicas.

Volvimos a Stuttgart a eso de las 6, vueltecita de nuevo por el mercado navideño y vuelta al hotel para descansar después de todo el día caminando. Al día siguiente pensábamos ir a Munich pero al final pensamos que era demasiada paliza y decidimos pasar la mañana en Stuttgart e ir por la tarde a Esslingen. Visitamos el centro, vimos el mercado navideño de día, y después de comer en la Paulaner fui con mi madre a Esslingen mientras mi padre descansaba.

El domingo aprovechamos para ir a Tübingen, donde se celebraba el festival del chocolate. Echamos la mañana y después de comer en el mismo restaurante que ya comimos cuando fui hace dos meses, volvimos a Stuttgart para visitar por última vez el mercado navideño y hacer las últimas compras antes de que se fueran el lunes.

El fin de semana fue agotador aunque disfruté bastante con mis padres además de comer bien durante tres días, también hay que decirlo. El lunes les acompañé al aeropuerto y retomé mi vida rutinaria con el curso de alemán. Además, tenía que terminar con el regalo del amigo invisible que lo tenía al día siguiente así como a empezar a preparar tortillas de patatas para la cena, ya que cada uno tenía que llevar una especialidad de su país.

El martes lo pasé cocinando y por la tarde-noche celebramos el amigo invisible. A mi me había tocado un chico polaco al que le compré algún detalle y le hice un video grabando a todos los compañeros del grupo felicitando la navidad en su idioma. A mi me regaló Joris, un amigo belga, días atrás me había enviado a mi habitación un calendario de adviento y por el amigo invisible me regaló un poster con montaje de fotos mías.

Y bueno, eso ha sido todo un poco a modo de resumen, hoy estoy vago y no tengo ganas de seleccionar fotos, en otro momento os pongo algunas, sobre todo de Heidelberg para que veais esta bonita ciudad.

Mañana tenemos otra cena de navidad en la facultad con todos los estudiantes extranjeros y también tenemos que hacer unas cuantas tortillas entre Yeray y yo... no las había cocinado en mi vida y aquí las voy a acabar aborreciendo jejeje.

Ya sólo contando los días par que el próximo miércoles vuele hasta Málaga, y después de estar un día con mis amigos de allí viaje el jueves hasta La Línea para volver a dormir en casa.

domingo, 30 de noviembre de 2008

Día 77: weihnachtsmarkt (Mercado Navideño)

El miércoles pasado empezó algo que por aquí en centroeuropa es muy típico, sobre todo en las ciudades grandes. El weihnachtsmarkt, o mercado de navidad es algo digno de ver. Concretamente el de Stuttgart empezó el 26 de noviembre y terminará el 23 de diciembre. Es algo que le da mucha vida al centro de la ciudad y, aunque Stuttgart es una ciudad bastante poco iluminada, en estas fechas se viste de gala dándole al centro un ambiente navideño genial.

Dicen que es uno de los más grandes y bonitos de Europa, creo que su más serio competidor es el de Nüremberg.

La verdad es que invita a salir a la calle a pesar del frío, y darse una vuelta con un glühwein calentito. Aquí os dejo algunas fotos.











jueves, 27 de noviembre de 2008

Día 74: Nevando en el campus

Una de las cosas que más me llamaban la atención de este destino era el clima. Sabía que iba a ser duro pero creo que es una experiencia bonita que va bien ligado a la cultura y costumbras de centro Europa. Eso de que el sol se haya puesto a las 5 de la tarde o que nos peguemos una o dos semanas con temperaturas bajo cero, y con suerte, hasta nieve.

Eso es lo que pasó este fin de semana. La primera nevada fue un visto y no visto, y si no es por mi amiga Ana que me llamó, ni la veo. La segunda fue el viernes por la noche y más bien la disfrutamos el sábado en Schwarzwald (Selva Negra). El sábado de madrugada cayó la nevada más grande hasta el momento y el domingo sí que la aprovechamos y disfrutamos por la tarde como si fueramos niños la mañana de reyes. La verdad es que desde el lunes no ha vuelto a nevar aún queda algo cuajado por las bajas temperaturas.

A ver si pronto nos llevamos otro regalito de color blanco y que caiga más cantidad. Os dejo algunas fotos.






domingo, 23 de noviembre de 2008

Día 73: Schwarzwald (Selva Negra)

Lamento no haber escrito nada en estas dos semanas pero la verdad es que no ha habido mucho que contar. Desde que volví de Viena, estas dos semanas han sido un poco rutinianas con las clases y demás y el fin de semana pasado tocaba descansar en Stuttgart. Y aunque a última hora habíamos planeado con Tomas (Eslovaquia) ir de senderismo a la selva negra, por la lluvia y demás se cambió el itinerario y se fueron a Heidelberg, y como voy a ir dentro de dos semanas con mis padres, preferí dormir la mañana del domingo.

De todas formas, Tomas organizó el ismo viaje pero para el fin de semana siguiente, esta vez el sábado. Lo malo es que el viernes por la noche nevó y dieron nieve para todo el fin de semana y mucha gente se echó para atrás. Al final sólo fuimos cuatro, y aunque por la mañana no teniamos muchas ganas de andar durante varias horas y encima con nieve, al final nos convencimos, y menos mal porque la experiencia mereció la pena.

Tampoco empezó muy bien la mañana ya que perdimos el primer tren y tuvimos que cambiar un poco nuestro itinerario por la Selva Negra. Al final decidimos hacer el recorrido Pforzheim - Dobel. Cogimos el tren a las 9.45 horas y en Bietigheim-Bissingen. Ahí es donde se nos trastocó el plan por primera vez porque no existía un tren que habíamos encontrado en internet, por lo que tuvimos que buscar combinaciones para ir. Total, al final llegamos a Pforzheim y allí decidimos hacer el recorrido a la inversa, buscar el autobus hasta Dobel (que por cierto, los fines de semana pasa cada 2 horas por la tarde). Llegamos a nuestro destino, unos 40 minutos en autobús y comenzamos la caminata.

La verdad es que esperaba mucho mejor la señalización del camino, tanto es así que nos desviamos del camino a Pforzheim y gracias a dos personas que nos encontramos, nos dijeron como llegar a otro pueblo intermedio y allí podríamos coger el autobús, a mitad de camino entre Pforzheim y Dobel. Al final andamos algo menos de lo que pensábamos por ese problema, porque dimos alguna vuelta demás dentro de la selva negra. Llegamos a las 15.30 horas al pueblo este pero el bus no pasaba hasta las 16.45 horas, por lo que entramos en un pequeño restaurante donde nos tomamos un glüwein (vino caliente con azúcar) que nos ayudó a recuperar energía.

Volvimos a Pforzheim, cogimos un s-bahn hasta Bietigheim-Bissingen, y allí un regional hasta Stuttgart. A las 19.00 horas ya estábamos en casa.







jueves, 13 de noviembre de 2008

Días 57-60: Vienna y Bratislava

Bueno, con algo de retraso pero ya os hablo un poquito sobre el viaje de la semana pasada a Viena. Como ya comenté fuimos con el Blind Booking the Germanwings (pagas 40 euros y te mandan donde quieren). Salimos el jueves a eso de las 14.40, a las 16.00 horas ya estábamos en viena. En el aeropuerto compramos un ticket para ir a la ciudad por 1.70 €, y otro por 13.50 € para todo el transporte en Viena durante 72 horas. Eso había que amortizarlo, y bien que lo amortizamos.



Cogimos el S7 hasta Wien Mitte y cogimos nos montamos en el U3 en la parada de Landstrasse . Nuestro albergue estaba en Westbanhof, en Mariahilferstrasse. Cuatro o cinco paradas y ya estábamos allí. La verdad es que por 17 euros la noche el albergue estaba de lujo. Nos metieron a los cuatro en una habitación con dos literas y baño para nosotros solos. Había una cocina común pero todas las instalaciones bastante modernas y muy bien cuidadas. El nombre es Wombat The Loungue, y la verdad que si quereis estar cómodos por poco precio, os lo recomiendo si algún día vais a Viena.

Total, entre una cosa y otra, eran las 6 de la tarde practicamente, fuimos a dar una vuelta por el centro para ver la ciudad de noche y sus monumentos. Antes, aprovechamos para ir al super de al lado a comprar algo de comida para hacernos la cena esa noche.



Hofburg Palace


Parlamento

Volvimos al albergue para cenar y nos fuimos a la cama pronto porque queríamos empezar temprano nuestro tour por Viena.

La primera parada era obligatoria.Fuimos directos al Schönbrunn Palace, es el castillo más grande de la capital austriaca. Cogimos el tranvía 58 que nos dejó en la misma puerta. Sólo visitamos los jardines porque la verdad es que visitar el interior del palacio era bastante caro (unos 12 euros por cabeza). Pero nada más en los jardines se nos fue toda la mañana haciendo fotos y disfrutando de las vistas.




Teníamos previsto echar la tarde en el centro de viena, ver lo mismo que habíamos visto el día anterior por la noche, pero de día para hacer fotos sin problemas de iluminación. Así que cogimos el u-bahn (4) hasta Karlsplatz y allí empezamos la caminata que acabó en el parlamento como la noche anterior aunque esta vez vimos también la famosa ópera vienesa.

A las tres nos moríamos de hambre y frío por lo que decidimos ir al albergue a descansar, coger algo de abrigo y a comernos un kebab en el puesto de enfrente. Por cierto, yo pensaba que Viena era famosa por la ópera y la música clásica, pero creo que tienen más éxitos los puestos de Kebab, hay uno en cada esquina y llegué a ver gente haciendo cola a las 9 de la mañana para comprar uno.

Hecho este inciso, descansamos esa tarde y nos fuimos a ver lo que nos quedaba del centro: La catedral de St. Stephan, la calle comercial principal, y la parte del Danuvio que pasa por Viena. La conclusión es que acabamos muertos.

Esa noche fue curiosa. Acababan de llegar unos españoles erasmus en Dresden a Viena y estuvimos hablando con ellos y resulta, que una de las chicas que venían, era compañera de piso en Granada de una antigua compañera de clase. El mundo es un pañuelo.



Karls Kirche


Ópera de Viena


Rathaus (ayuntamiento)



Museo de la historia de la ciencia


Parlamento de día



Catedral de San Stephan

Antes de volver al centro esa tarde habíamos decidido que al día siguiente íbamos a visitar por la mañana Bratislava, estaba a sólo una hora en bus y se tardaba poco tiempo en visitar el centro histórico, por lo que fuimos a la central de Eurolines a informarnos sobre los precios y horarios. Cogimos el U3 dirección a Simmering y nos paramos en Erdberg.

Al día siguiente cogimos el autobús a las 9.30 horas y sesenta minutos más tardes ya estábamos en una "estación de autobuses" debajo de un puento, un tanto extraña. En el bus conocimos a algunos españoles erasmus en Viena que iban a conocer Bratislava pero tenían a un guía autóctono por lo que nos sumamos al grupo hasta la 12 así que se fueron a tomar un café y nosotros decidimos seguir porque pensábamos tomar el autobús a las 14 horas.

La verdad es que la visita fue un poco pesada para mi por un cúmulo de despropósito. Me puse los tenis más cómodos para caminar pero a la vez los que más calan. Para colmo no paró de llover en toda la mañana. Conclusión: 4 horas con los pies chorreando. Total, a las cuatro ya estábamos en el albergue y nos echamos a descansar un rato.








A las seis así decidimos ir a ver el otro lado de la ciudad. Cogimos el U1 en Stephan platz para ir al Prater donde dimos una vuelta. El prater es una fiera permanente en un parque donde hay una noria muy famosa.



Después tomamos el U2 para ir a ver el estadio, era de noche y no se veía bien por lo que decidimos dejarlo para el domingo por la mañana. Así que de vuelta fuimos a la parte donde están todos los edificios de empresas importantes y la ONU. Hicimos algunas fotos nocturnas y volvimos al albergue.

En la mañana siguiente, tras desayunar, dejamos las maletas en la consigna del albergue para recogerlas por la tarde porque nuestro vuelo salía a las 21 horas. Fuimos al estadio Erns Happel, donde españa se proclamó campeona de europa hace unos meses.



Después fuimos de nuevo a la parte donde estaban los edificios donde echamos un buen rato haciendo fotos. Vimos la ONU desde fuera porque no se podía entrar en domingo, y también la parte del Danuvio que bordea la ciudad.



Volvimos a comer algo a la parte donde estaba el Prater, mirando por el bolsillo porque ya no no nos quedaban muchos fondos y había que comprar el billete de vuelta.

A las 17 horas, cansados de dar vueltas decidimos irnos tranquilos hacia el aeropuerto porque ya preferíamos esperar allí sentados que seguir paseándonos con los equipajes y el ticket de 72 horas se agotaba ya (aunque nunca nos lo pidieron).

Total, fuimos a Wien Mitte y fuimos a comprar un ticket de 1,70 €, mismo importe que el de ida a la ciudad y uno señor nos dijo que para el aeropuerto vaía 3.40 € porque eran dos zonas. No le hicimos caso porque más que nada no teníamos dinero. Nosotros esperábamos el S7, un S-bahn azul como el de la ida, incómodo pero llegó un tren regional con el nombre S7 pero muchísimo más cómodo.

Óbviamente, no lo habíamos hecho bien y sí que había que sacar el ticket de 3.40 €. Por suerte no pasó ningún revisor y nos libramos de la multa.

Apuramos las últimas horas en el aeropuerto, y a las 23 horas ya estaba en mi cocina comiéndome unos paninis del Kaufland porque volví muertos de hambre.

martes, 11 de noviembre de 2008

Día 61: Dos meses ya

Como pasa el tiempo. Ayer se cumplieron dos meses desde que llegué aquí y prácticamente no me he enterado. Hace ya un par de semanas que pasé la mitad del tiempo de este primer bloque en Stuttgart que llega hasta diciembre.

La verdad es que las conclusiones de este tercio del semestre no pueden más que ser positivas. Como en todo hay momentos buenos y momentos malos, pero la verdad es que estoy llevando eso de estar lejos de casa mejor d elo que esperaba. Es cierto que se echan cosas de menos: la familia, los amigos, la ciudad, la rutina (aunque tanto la maldecía cuando estaba allí), las comidas de mi madre, pero esto de ser erasmus tiene muchas cosas que compensan todo eso y que harán que a partir de marzo, cuando siga con mis proyectos, lo recuerde como una de las mejores (si no la mejor) etapa de mi vida.

El estar en Stuttgart me está dando la oportunidad de conocer a muchísima gente. Gente con la que puedes tener mayor o menor trato, pero que siempre están por ahí por el campus por si necesitas cualquier cosa.

Desde mi posición me siento afortunado por estar en la HdM. Esto me ha permitido no solo conocer a ese gran colectivo español que inunda Almandring uno, sino conocer a ese pequeño grupo de 20 personas de todas partes del mundo con los que también comparto grandísimas experiencias en este período de tiempo y con los que puedo hacer eso para lo qu he venido, practicar mi inglés.

Lo cierto es que octubre y este primer tercio de noviembre se me han pasado volando porque decidí cambiar el chip. Estar en centroeuropa te da la ventaja de conocer muchos sitios y no lo aproveché durante septiembre, así que me propuse viajar cada semana. Tanto es así, que ahora necesito una semana de descanso.

Mi último viaje fue el fin de semana pasado a Viena y Bratislava como ya conté en otro post. Ya os contaré como fue y os subiré fotos cuando tenga algo de tiempo.

Por otro lado, ya empieza la cuenta atrás. Falta menos de un mes para que mis padres vengan a verme. Ya ayer hice la reserva del hotel, así que en poco más de 20 días podré disfrutar de su compañía durante unos cuantos días y poder ser anfitrion y "guía turístico" tan lejos de mi tierra.

En fin, es 11 de noviembre, son las 11 de la mañana y sorprendentemente llevo dos días levantandome antes de las 11. Se le saca más provecho a las jornadas aquí porque la verdad con el cambio de hora fue un poco chocante eso de levantarte al mediodía y tener 3 horas de luz pero parece que ya me voy habituando.

El invierno está entrando, poco a poco hará más frio aunque la verdad que ahora hace mejor temperatura de la que esperaba.

Aunque ya se empieza a echar de menos España, creo que este tiempo que me queda hasta la navidad se me pasará rapidísimo porque aún quedan muchas experiencias diferentes que vivir y 6 semanas en Stuttgart no es nada. Tengo ganas de ver el "ambientillo" navideño con este clima centroeuropeo.