Por la mañana fui con Kat y Jonas, un chico Finlandés que acababa de llegar, al supermercado y compré algunas cosas que me faltaban, como gel, champú, detergente. Antes habia hecho el intento de desayunar pero no me atreví a usar las cosas e la cocina y no había nada para fregar. Así que comí algo de fruta.
Volví a mi habitación para descansar un poco. Había quedado con Pol para comer en la 'mensa', que está en la universidad, pero su noche se alargó más que la mía y decidí ir con Jonas a la aventura a buscar el sitio. La verdad es que no estaba demasiado bien la comida allí, comimos un poco de wok y arroz. Lo curioso es que te pesan el plato y en función de eso te dan el precio de la comida. Es un sitio barato pero creo que acabaría agotado de usarlo a diario.
Comimos rápido y fuimos a buscar a Kat para darle mi documento de llegada para que lo enviara a Málaga. Ella estaba con dos escoceses que acababan de llegar e iban a ir junto a Jonas al centro a hacer lo que yo había hecho el día anterior, por lo que preferí quedarme en el campus. Eso sí, le encargué a Jonas una toalla para poder devolverle a Andrea la suya, le costó 8 euros y era casi del tamaño de una toalla de manos, aunque me hace el apaño estos días, mañana iré a Ikea con Juan, Eva y Sergio, que los conocí la segunda noche.
Fui a buscar a Pol a su apartamento, y después de ir al supermercado a comprar algo para él, marchamos hasta Vaihingen andando. Dimos una vuelta, compré algo de fruta y volvimos de nuevo a pie, no sin antes sufrir los inoportunos cambios climátológicos de este bonito país. Nos mojamos un poco y cada uno volvió a su habitación.
Al rato de estar tumbado en la cama decidí salir a la calle en busca de algo, no sabía el qué: practicar inglés con cualquiera, encontrar algún español que me salvara un poco la tarde o simplemente dar una vuelta para despejarme. Por suerte, me crucé con Berta, de
Después estuvimos un rato en la cocina de Fernando, Javi y Ferrán mientras hacían sus deberes de alemán y más tarde, cuando me disponía a marcharme. Berta y yo nos encontramos con Pablo y Ofelia y luego con Pol, al final estuvimos un rato de charla en la puerta del bar de Almandring, llegaron el resto de españoles, pude conocer a Sergio, Juan y Eva y tras las charlas. Me despedí hasta el día siguiente. Ya que como Kat andaba un poco liada decidí que tenía que hacer las cosas por mi cuenta.
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