martes, 16 de septiembre de 2008

Día 6: Comienzo del curso de alemán e internet

Pues el de hoy ha sido uno de los días más intenso y provechosos desde que llegué a esta ciudad. Ya me voy adaptando al cien por cien y esto me gusta. La gente, el ambiente, el ver como evolucionas con los idiomas y en la vida diaria. La verdad es que haces tantas cosas y pasa el tiempo tan rápido que parece que no aprovechas el día, pero cuando me siento a escribir me salen páginas y páginas de anécdotas y cosas que contar en este pequeño espacio.

Ya mañana haré una semana aquí y parece que llevo dos días. Siempre hay algo que hacer o alguien dispuesto a inventarse algo que hacer para que el tiempo vuele. Y eso que ya he pasado por una de las peores etapas de esta experiencia.

El día prometía. Tocaba madrugar pero empezábamos con lo que habíamos venido a hacer aquí. Aprender alemán. Estábamos citados a las 10 en la HdM para el café de bienvenida. Quedamos carlos y yo a las 9 para intentar abrir su cuenta del banco pero no pudo hacerlo, pudimos haber dormido una horita más.

Fuimos a la facultad y Mr. Ohnmacht, nos dio un discurso de bienvenida. También hablaron otros encargados del departamento como Werner Till y Mary Seksenian. Me sorprendió el trato que nos dieron a los españoles que todos nos saludaban amistosamente en nuestro idioma y había una profesora sudamericana que se dirigía a nosotros en español por si teníamos algún problema para entenderlos.

Nos dividieron en grupos. Yo estaré en el Nivel 1, en el más básico junto a Yeray, una profesora para los dos, tres horas al día durante los próximos nueve días. Un poco avergonzados porque eramos los únicos que no teníamos idea de alemán, pero eso es culpa de las universidades por ofertar una plaza alemana como inglés.

Entre tanto llegó Nina. Me dio mucha alegría verla y resultaba extraño después de vernos con frecuencia en Málaga durante el último año, estar ahí en su Stuttgart ahora siendo yo el 'guiri'. Vino con nosotros a comer a la pizzería en la que estuve la primera tarde-noche y comimos bastante bien.

Carlos, Nina, Davide y yo durante la comida

El resto de estudiantes intentaron abrir entonces la cuenta bancaria pero hubieron algunos problemas y los que ya la teníamos nos volvimos al campus. Esa tarde practiqué bastante inglés. Congeniamos muy bien con los los tres polacos, sobre todo con Ilona, una chica con la que ya había coincidido en la cocina de otro compañero español el sábado. Estuvimos con ellos casi todo el tiempo. También con los eslovacos y Aldo el mexicano.

Volvimos al campus, compré el libro de alemán y conseguimos por fin la conexión a internet!!!. El resto de la tarde lo pasamos hablando con nuestros familiares y amigos por internet después de tantos días desconectados del mundo.

Por la noche cenamos Carlos y yo en mi cocina y luego salimos a los jardines de Pfaffenhof, que los mexicanos nos habían invitado a una fiesta. No estuvimos demasiado tiempo pero hubo un buen ambiente y echamos unas risas los españoles que estuvimos allí. Después otro ratito de internet y para la cama, que a las 9.30 horas empezamos con el alemán. Miedo me da!!!


Fiesta con los mexicanos

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